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14 mar 2010

Conflictos en el liderazgo.

Las iglesias en todas partes del mundo experimentan los devastadores efectos del desacuerdo, de la discordia y del conflicto. La Iglesia primitiva en el Nuevo Testamento se encontró con tales problemas y sobrevivió. El problema principal en la mayoría de las iglesias, generalmente se relaciona con un conflicto anterior no resuelto en el liderazgo, o por un conflicto congregacional no resuelto. Dios le dio a Moisés la habilidad de manejar los conflictos que se levantaron en la nación de Israel. El líder hoy tiene la unción del Espíritu Santo y la sabiduría de Dios para manejar los varios conflictos que emergen en la iglesia. Un líder que no sabe cómo manejar varios conflictos, constantemente tendrá pequeños fuegos que arderán en su iglesia. No todos los conflictos son negativos Los conflictos pueden hacernos duros o blandos, mejores o peores. Pueden hacernos perder la confianza y tener miedo de tomar una iniciativa cuando vemos un problema, porque tememos lo que podría pasar. Los conflictos fortalecen nuestro carácter. Mientras más conflictos tenemos, más oraremos, más aprenderemos de la Palabra de Dios y más mantendremos la humildad que cubrirá nuestra vida. Los conflictos nos hacen examinar y purificar nuestras motivaciones. Nos revelan faltas y defectos en nosotros y en la iglesia, lo que de otra manera no podría ser revelado. Los conflictos nos enseñan sobre la fortaleza espiritual y el cuidado espiritual. Aun algunas veces nos sacuden dentro de la voluntad de Dios, cuando no habíamos pensado que nos sacudiría en alguna parte. No todo conflicto es negativo. Hay momentos en que el Señor zamarrea a la iglesia y permite la entrada del conflicto para luego hacer los cambios necesarios. El diccionario Webster define la palabra “conflicto” como “una agresión conjunta, un concurso; pelear, concursar, chocar, incompatibilidad; estar en oposición, agudo desacuerdo; disturbio emocional como resultado de un choque”. La palabra griega “agon” fue utilizada para identificar el lugar en donde los griegos se reunían para los Juegos Olímpicos y miraban competir a los atletas. Esta palabra vino a significar “lucha” o “combate”. Agon se traduce de cinco maneras en el Nuevo Testamento, como “conflicto” en Filipenses 1:30, “oposición” en 1 Tesalonicenses 2:2; “pelea” en 1 Timoteo 6:12; “carrera” en Hebreos 12:1 y “agonía” en Lucas 22:44. El conflicto es el hermano de la oposición. Los dos viven y crecen juntos cuando no son manejados correctamente. En Hechos 15:39 la Iglesia primitiva vio la oposición sostenida entre su liderazgo (vea también Proverbios 18:18; 1 Corintios 1:11; Proverbios 23:30). La palabra oposición nos da la idea de pelear, reñir, especialmente rivalidad y disputa como en la iglesia en Corinto, o de tener sentimientos o emociones sostenidas hacia alguien que afecta nuestro nivel de irritación. La oposición lleva consigo la idea de pendencia o rivalidad, de ser amante de la contienda. Significa ansiedad para contender. Donde hay oposición y conflicto, también hay altercados y discordia (vea Proverbios 6:16-19). He aquí algunas fuentes de conflictos del liderazgo: • Cuando hay inconsistencia en la práctica de los principios bíblicos que son claramente establecidos en la iglesia local. • Cuando el liderazgo viola los estándares y las actitudes enseñadas a la gente. • Cuando el liderazgo presuntuosamente declara una visión o instrucción del Señor, y luego, sin explicación alguna, abandona esa instrucción para moverse en otra dirección. • Cuando el liderazgo evita, no se decide o ignora la necesidad de enfrentar a los que siembran semillas de oposición y luego no manejan correctamente el problema. • Cuando un pastor principal viola sus propios estándares y su sabiduría al elegir un liderazgo no calificado para servir a la gente, lo que causa gran confusión. • Cuando un pastor o un líder del equipo se apresura a manejar una situación explosiva, sin oración y sin considerar las ramificaciones de sus acciones o decisiones. • Cuando el liderazgo no practica consistentemente los principios del perdón, tal como lo enseña Mateo 18, y permite que las ofensas crezcan en la iglesia y en los líderes. • Cuando el pastor principal viola el espíritu de equipo del ministerio y actúa independientemente de los ancianos o del liderazgo del equipo al tomar decisiones importantes que afectan a todo el cuerpo. En Hechos 15 vemos tres principios básicos que son usados por el liderazgo en el manejo de conflictos. Primero, vemos el principio de la comunicación efectiva con un corazón honesto y un espíritu dócil (Hechos 15:1-4, 6). Segundo, vemos el principio del liderazgo. Fueron todos juntos para considerar el asunto antes de hablar a la congregación (Hechos 15:6). Tercero, vemos el principio de reunir todos los hechos de las partes involucradas. Estos tres principios serán productivos en cualquier conflicto de la iglesia local. La comunicación efectiva toma mucho tiempo y mucho trabajo. Reunir hechos puede ser tedioso y doloroso, porque sin tener todos los hechos, usted corre el riesgo de multiplicar el conflicto en lugar de resolverlo. Algunos principios prácticos para manejar conflictos en el equipo de liderazgo o en la iglesia local. • El principio de abstenerse de tomar decisiones apresuradas. • El principio de la acción inmediata con gracia. • El principio de tener en cuenta el fracaso humano. • El principio de no repetir medias verdades. • El principio de amar y buscar lo mejor en las personas. • El principio de disciplinar los impulsos carnales y las reacciones negativas. •El principio de controlar imaginaciones vanas. • El principio de darnos cuenta que estamos en guerra con un adversario espiritual, el diablo. • El principio de admitir algunas diferencias en la metodología. • El principio de tratar con la raíz de los problemas, y no solo con las manifestaciones. El servicio de lavar los pies en Juan 13 nos da un enfoque en el manejo de los conflictos. Tres cosas pasaron en este capítulo. Primero, Jesús puso a un lado sus vestiduras. El líder maduro está dispuesto a poner a un lado su reputación o su posición jerárquica para tratar con un problema. Todo liderazgo debería empujar desde abajo hacia arriba. Muchas veces tenemos que dejar a un lado nuestros títulos y nuestras posiciones para hablar con amor a los demás, y no permitir que ninguna de estas cosas pueda intimidar a las personas con las que tratamos. Un líder maduro sabe que al tratar con un conflicto, debe darse a sí mismo y ser profundamente sincero y honesto con la gente. Segundo, Jesús se ciñó a sí mismo con una toalla. Este es el vestido del siervo. Un verdadero líder se ciñe a sí mismo con una actitud de siervo. Todo liderazgo debería empujar desde abajo hacia arriba. Todo liderazgo debería tener la mentalidad de siervo, la actitud de siervo continuamente, en cada situación. Aún cuando usted tenga razón y ha sido acusado de estar equivocado, tome la actitud de siervo. Cuando usted está en un lugar en donde puede desquitarse, tome la actitud de siervo. Cuando usted está en un lugar en donde puede vengarse de alguno, recuerde la toalla de siervo. El manto de siervo no es el collar blanco o el título. Es la actitud de siervo. Tercero, Jesús lavó sus pies. Esta es la función de un siervo. Esto muestra la humildad de Cristo y cuán desinteresado era con respecto a su propia reputación. La verdadera humildad expresa en sí misma, no una comparación desfavorable de nosotros con otros, sino una cordial devoción por los intereses de otros. En 1 Pedro 5:5 en la traducción “Concordancia Literal” dice: “Revestíos de humildad como con vestido asegurado con cuerdas”. Jesús mostró a sus discípulos cómo ministrarse el uno al otro, y cómo debían prepararse para los conflictos que se levantarían dentro del equipo y dentro de la iglesia. Podemos hacer esto solamente cuando usamos la toalla de siervo. Lavarse unos a otros con un espíritu humilde y en el poder del Espíritu Santo llega a ser una clave para las relaciones dentro del equipo de liderazgo. Lavar por el Espíritu Santo es evidencia de madurez, y es la clave para el éxito del equipo. Somos responsables de poner a un lado nuestras vestiduras mientras lavamos. Somos responsables de vestirnos con la toalla de siervo. Somos responsables de lavar a nuestro hermano, aún cuando él inicialmente nos rechace y no quiera ser lavado por nosotros –como Pedro que no quería que Cristo le lavara los pies–. Somos responsables de primero lavarnos, para asegurarnos que hablamos con un corazón y un espíritu limpio (Salmos 51:2, 7; Juan 9:7; Hechos 16:33). Muchos conflictos deben ser lavados desde nuestro corazón y desde el equipo de liderazgo. El líder debe establecer el ejemplo de ser un siervo con espíritu humilde, lavar a otros y responder a aquellos que llegan para lavarlo a él. La madurez es puesta en evidencia cuando frente a un problema no se reacciona desmedidamente, ni con represalia ni con crítica. A veces nos hacemos daño unos a otros con nuestra lengua, hacemos correr medias verdades o decimos cosas que lastiman a unos y a otros. Estas cosas necesitan ser quitadas de nuestro espíritu, del liderazgo y de la iglesia. Otras veces mantenemos y ocultamos resentimientos que vienen de ofensas y desilusiones. Debemos liberarnos de esto en el poder del Espíritu Santo, y pedirle al Señor Jesús que nos sane. Los puntos ciegos (puntos de los que tenemos pocos informes o muchos prejuicios) nos hacen tropezar y tomar malas decisiones. Cuando formamos un equipo de liderazgo, es con la ayuda de otros que esos puntos ciegos pueden ser borrados de nuestra vida para salvarnos de la destrucción. Pudimos haber tenido en el pasado fracasos en nuestras relaciones con otros miembros del equipo. No todas las relaciones son afables. Algunas veces recordamos a las personas de la manera equivocada. Pensamos que el último conflicto que tuvimos con ellas, o que la última cosa que nos dijeron no fue tan saludable como debía haber sido. Podríamos juzgar a las personas con relación a fracasos pasados en sus relaciones. A veces emitimos juicios apresurados contra las decisiones o procedimientos de otros líderes. La madurez es puesta en evidencia cuando frente a un problema no se reacciona desmedidamente, ni con represalia, ni con crítica, ni lo tomamos personalmente ni permitimos identificarnos con esa situación. Que el Espíritu Santo dé a cada líder la clase de espíritu que nos permita lavarnos unos a otros, y edificar, con paciencia, un equipo fuerte a pesar de los conflictos que sufrimos. Fuente: Sigueme.
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Enseñe a orar.

¿Le gustaría iniciar un ministerio de oración en su iglesia pero no sabe cómo? ¿O tal vez le gustaría dar un aire de renovación al que ya existe? El pastor Daniel Henderson desea compartir con usted prácticos pasos que lo pueden ayudar a vitalizar su grupo o ministerio de oración. Pasos para experimentar momentos vitales y vivificantes en un grupo de oración. El pastor que fue mi predecesor en la iglesia donde sirvo estuvo durante cuarenta años. Por eso, traer cambios a esta congregación sería una obra sobrenatural de Dios o un suicidio profesional. Mi primera predicación resaltaba la importancia de aprender a orar en comunidad. Nuestra prioridad, dije, era convertirnos en una casa de oración. La mayoría de las personas tienden a buscar satisfacerse ellas mismas, así que promover el deseo de buscar a Dios era esencial para revitalizar esta iglesia y así disfrutar de un nuevo nivel de impacto. Y ese deseo tenía que surgir en la vida de estas personas para que la iglesia, como un todo, se transformara. Reúna a los líderes de oración Un día, anuncié que buscábamos personas que quisieran seriamente orar por la iglesia. No los conocía lo suficiente como para elegir líderes para un ministerio, así que busqué personas que ya sintieran pasión por la oración. Un puñado de voluntarios. Junto a los líderes de oración, estas personas integraban el centro que dirigiría una renovación en la oración. Capacité a estos líderes en cuatro áreas. 1. Los atributos personales de un líder de oración. Edificar los corazones de los líderes de oración es el paso más importante. Les recordé: «El ministerio de oración nunca llegará más allá de la pasión personal de aquellos que lo dirigen.» El primer atributo que buscamos es motivación. Los líderes deben tener en claro en su mente y corazón la razón por la cual oramos. No es una estrategia para hacer crecer la iglesia; no es torcer el brazo de Dios para alcanzar una renovación. La oración no se trata de la iglesia. El enfoque debe ser buscar a Dios y conocerlo, no buscar lo que puede hacer por nosotros. El segundo atributo es convicción. Llevamos a cabo 130 programas en nuestra iglesia. Algunas personas piensan que la oración es el programa #131. Nuestros líderes no deben pensar eso. La oración no es otro programa en la iglesia, la oración es lo que mueve todo lo que hacemos. El tercer atributo es longevidad. Inspirar a otros a orar es un llamado permanente. Una mañana muy temprano tuve que dejar mis cómodos cobertores y mi cama para asistir a una reunión de oración. Después de dirigir muchas reuniones de oración todas las semanas durante años, le imploré a Dios: «Estoy cansado, Señor. ¿Cuánto tiempo más debo hacer esto?» «¿Cuánto tiempo más te vestirás, te afeitarás, y te cepillarás los dientes?» —sentí que me dijo— «Hasta que mueras, de igual forma orarás». Los líderes de oración deben siempre orar hasta el fin. 2. La visión para la oración colectiva. Nuestra cultura individual nos roba la visión para la oración colectiva. Se cree que la devoción privada es lo ideal. Pero las Escrituras nos enseñan que la iglesia oraba: todos juntos. Y Jesús nos enseñó a orar en un sentido colectivo. El lenguaje de Mateo 6 es esencialmente: «Vosotros, pues, orad de esta manera: “Padre nuestro” y “danos hoy el pan nuestro de cada día”». Su ideal era que oráramos en comunidad. Las personas que han reflexionado sobre esta enseñanza me han preguntado: «¿Qué es más importante, la oración privada o la colectiva?» Respondo: «¿Cuál pierna utilizas más para caminar, tu derecha o tu izquierda?» 3. Las prácticas dinámicas de las verdaderas reuniones de oración. Me crié en una iglesia donde las reuniones de oración eran, bueno, aburridas. Un triste himno, un estudio bíblico que no tenía ninguna relación, y treinta minutos escuchando las aflicciones y necesidades de la comunidad me hacían creer que todo el mundo sufría de dolores físicos y problemas financieros. Las verdaderas reuniones de oración van más allá de oraciones que dicen: «Bendícelo, acompáñala». Recuerde que la oración nos puede elevar hasta la presencia de Dios. Jesús le enseñó a los discípulos a empezar con adoración —«Santificado sea tu nombre». Desarrollamos reuniones que inician con adoración y que en vez de enfocarse en informarle a Dios todos los problemas que él ya conoce, dirigimos a las personas a que estrechen su comunión con Dios. Le enseño a los líderes que «si oran para buscar el rostro de Dios, conocerán su mano. Pero si buscan su mano, perderán de vista su rostro.» Nuestras reuniones de oración empiezan con pasajes bíblicos, declaraciones del carácter de Dios, y cantos espontáneos de alabanza. Todas las peticiones quedan en espera hasta que hayamos adorado y nos hayamos conectado con el corazón, la mente de Dios y los propósitos de su reino. 4. Principios para manejar las reuniones de oración. Queremos que los líderes de oración faciliten las reuniones de oración. Parte de su capacitación involucra el manejo de distracciones comunes; como por ejemplo, la falta de concentración y miembros quienes hablan lentamente y por horas, discursos que no tienen ninguna relación. Le enseñamos a los líderes a implementar temas claramente definidos para fomentar la concentración, a usar un canto y una instrucción cortés para centrar a un grupo que se ha desconcentrado. Algunos de nuestros líderes se preocupan por saber si Dios aprueba la dirección que ellos le dan a las reuniones. Les digo: «Dios no está pensando si ustedes oran por la India y después por Sudamérica. Él simplemente se deleita de que estén dirigiendo a su pueblo hasta su presencia.» Esa primer clase de capacitación se convirtió en un programa de seis semanas que hemos repetido muchas veces. Durante el programa, cada líder tiene la oportunidad de dirigir el grupo en oración, después discutimos y afirmamos su liderazgo. También los exponemos a extraordinarias formas de expresión —caminatas de oración, compañeros de oración, incluso un «chat» en Internet para orar. La meta es ayudarlos a tener iniciativas de oración en las formas en que Dios los está guiando. Poco tiempo después de haber empezado nuestra primer clase de capacitación, anuncié una reunión de oración que duraría tres días y que la llevaríamos a cabo a las afueras de la ciudad. Pensé que unas veinte personas aceptarían la invitación. Más de cien participaron de ese retiro de oración. El entusiasmo de nuestros líderes de oración capacitados ya había empezado a movilizar a la iglesia. En los últimos ocho años, hemos tenido 22 retiros, cada uno dirigido por un líder de oración laico y han asistido entre 80 a 250 personas. Nuestra reunión de oración de los jueves por la noche, la cual atrae a cientos de personas, se ha convertido en el contexto de la iglesia para alcanzar una visión y para iniciar un ministerio. Nuestros líderes capacitados han creado docenas de oportunidades para expresiones de oración, entre ellas reuniones de oración, compañeros de oración para pastores, y nuestro Centro de Oración Mundial, un ministerio de intercesión por la iglesia mundial. Alguien dijo por ahí que cuando trabajamos, trabajamos; pero cuando oramos, Dios trabaja. Me he dado cuenta de que el mejor trabajo que puedo hacer es orar y capacitar a otros para que dirijan las oraciones con pasión para ver a Dios trabajar. Es una inversión que trae cambio en la vida y una renovación permanente a medida que edificamos una casa de oración —juntos. Fuente: Desarrollo Cristiano.
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Un líder en busca de lo imposible.

Un lugar de liderazgo es un lugar de honor. Imaginen el honor que significaba que 12 personas fueran elegidas de entre 2 millones. Al ser elegidos habían sido honrados por toda una vida de trabajo, de integridad, de valor. Conocemos el resto de la historia. Diez fracasaron miserablemente. Sólo Caleb y Josué liderarían con coraje y convicción. Antes de enfocarnos en el fracaso de unos, analizaremos el honor que significa ser elegido para liderar el pueblo de Dios. Cuando Pablo explicó las virtudes que debían reunir los diáconos dijo que quienes ejercieran bien el diaconado, ganarían para sí un “grado honroso” (1 Timoteo 3:13). El líder no es exaltado por sobre los creyentes a quienes sirve. Es puesto sólo un peldaño por encima de manera que los demás puedan ver su ejemplo. El lugar de liderazgo es de alta responsabilidad Cuando Moisés los mandó a reconocer Canaán, les dijo que observaran cómo era la tierra y sus habitantes. Esa generación del pueblo de Dios nunca había vivido una crisis de liderazgo mayor que la presentada cuando se otorgó a esos hombres la responsabilidad de explorar la tierra, informar y luego desafiar la fe del pueblo. Dos estuvieron a la altura de las circunstancias, pero diez se doblaron ante el peso de la responsabilidad. Al comienzo todos tuvieron un gesto de valentía. Entraron a una tierra donde vivía el enemigo y corrieron peligros. Los doce regresaron sanos y salvos: habían completado la primera parte del desafío. La responsabilidad del grupo no se limitaba a hacer una exploración del lugar. Habían sido elegidos para transmitir el mensaje de Dios. Cualquiera sea la tarea que deban realizar, los líderes deben estar bien cimentados en su fe. He allí donde el grupo falló. En lugar de que la fe ocupara un lugar importante en sus informes, diez mostraron temor. Solamente dos transmitieron el desafío de entrar en la tierra. Un buen líder no deja que los problemas frenen la promesa La gente escuchó a los diez asustados espías y desechó las palabras de los dos que los exhortaban a encolumnarse en la fe. Entonces, Dios quiso destruirlos a todos. Moisés intercedió ante Dios y en lugar de destruir la nación, Dios sólo destruyó una generación. Cuarenta años más tarde Josué y Caleb conducirían a los hijos y nietos hacia la tierra prometida. Si va a liderar es mejor que comprenda que siempre habrá piedras en el camino. Moisés lo sintetizó así: Hoy se quejan por el maná; mañana se quejarán por las codornices. Un día el problema es la sed, el otro, es la idolatría. Los problemas se ven enormes en el momento y diminutos a la distancia. Un líder eficaz no puede permitir que un problema temporal impida alcanzar la meta. Tener conciencia de la realidad es también una igualdad de líder. Esta condición no limita sus acciones… sus acciones por “fe” van dirigidas a lograr lo imposible. La mayor cualidad de un líder es la fe Moisés era manso y firme. Le creyó a Dios y condujo a su pueblo. La biografía de este líder se resume en pocas palabras: era un hombre de fe (Hebreos 11:23-29). Moisés mantuvo su fe a pesar de los desvaríos del pueblo. Cuando Dios enumeró las quejas dijo que lo habían probado en diez ocasiones (Números 14:22). ¿Cómo es que este pueblo que escapó de Egipto, que caminó por el lecho seco del Mar Rojo y que recibió comida milagrosa dudó que Dios estuviera con ellos? ¿Acaso no habían visto el Tabernáculo y el fuego iluminando la noche? ¿Se habían olvidado de las plagas que, a una orden de Moisés, se desencadenaron en Egipto? La fe es un atributo. La persona que va a liderar al pueblo de Dios no puede hacerlo sin fe. Cuando atravesemos una crisis, un problema o un desafío, el registro de lo vivido por los israelitas sirve para ayudarnos a recordar qué acción debemos tomar y la gran recompensa que aguarda al líder que logra ejecutarlas. Escrito por: Andy Cook.
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Delegar es una de las herramientas con la que más tiempo se ahorra, un tema muy sobado últimamente en libros y seminarios de management. Se dice: «Delega y tendrás mas tiempo para lo importante.» Y algunos lo intentan, pero a la hora de la verdad pocos lo consiguen. Nos resistimos. Nos gusta conducir el coche en el que vamos. Mejor nosotros que otro. Delegar, parece incluso antinatural para un emprendedor nato, algo así como «decir toda la verdad para un abogado». Crean un negocio de la nada, encuentran formas de hacer las cosas y se resienten si otros lo hacen de otro modo. Esa mentalidad no es la mejor para que crezca una empresa. Jay van Andel el fundador de la Corporación Amway dice: «Delega o muere.» El suyo era un negocio que crecía vertiginosamente y en el que tenía que reemplazarse constantemente para pasar a otras labores. La única manera de que cambiara de trabajo y que el negocio siguiera funcionando. Se habla de delegar como si fuero algo sencillo, pero hay que saber hacerlo. Es un concepto muy amplio que va más allá de coordinar un equipo. Incluso con ramificaciones en la vida personal, donde también existen infinidad de ocasiones para «delegar». El prototipo del delegador ineficaz Veamos el típico caso: Ascienden a una persona que hace biensu trabajo, el comercial que pasa a director de ventas y le toca gestionar un grupo. Ahora medirán su éxito por los resultados de sus subordinados. No tiene que vender; tiene que hacer que vendan los demás. Pero no le han enseñado a delegar, como mucho le habrán enviado a un seminario de gestión de equipos, pero le falta práctica. Cometerá el error de hacerse cargo personalmente de todos los problemas con los clientes y los comerciales caerán en el vicio de pasarle todas las patatas calientes. Si quiere sobrevivir, tendrá que cambiar de táctica, solo se ocupará desde el principio de las grandes estrategias y de que todo se cumpla. Pero en su subconsciente teme que le quiten protagonismo. El nuevo director de ventas no quiere dar a sus colaboradores tareas importantes. No quiere invertir el tiempo necesario en formar a otros. Los peores «delegadores» suelen ser aquellos con un ego desorbitado, que no les permite fiarse de los demás. Un pensamiento que en mayor o menor parte escondemos todos: Yo puedo hacerlo mejor. Los jefes de primera contratan a gente de primera y los jefes de segundacontratan a gente de segunda. El perfeccionismo (otro gran ladrón de tiempo) también impide delegar, quiere que todo salga al milímetro. Pero la mayoría de trabajos no son tan decisivos y lo único que consigue la ´perfeccionitis´ , esa enemiga mortal de la eficacia, es perder tiempo en asuntos de poco valor.. Todos tenemos miedo a que la persona en que se delegue cometa errores, pero es la única manera de formarle y que nos solucione tareas en un futuro. ¿Reconoces algunos errores de nuestro pésimo «delegador» en tu entorno? Nadie es imprescindible Nunca creas que eres el único que puede hacer tu trabajo. Nadiees imprescindible: ¿Te acuerdas de aquel empleado que lo sabía todo? ¿Quebró la empresa cuando se jubiló? Serás más imprescindible si tu trabajo consiste en pensar y diseñar estrategias. Estarás bien pagado y la edad no será un inconveniente. ¿Sabes cual es el principal trabajo de los directores generales y presidentes de empresa? Delegar todo y hacer que se cumpla. Cuanto más deleguen, mas tiempo tendrán para pensar en estrategias y mejores resultados darán. Pensar y pasar el trabajo a otros, parece fácil ¿y para eso les pagan tantos millones? Sí, les pagan para obtener resultados, el como es cosa suya. Saben que cuanto mas tiempo dispongan para planificar, mejor les irá. No hagas nada, absolutamente nada, que puedas delegar. Peter Drucker ¿Y tú? ¿Eres de los que no confían en nadie? Piensa que delegar eficazmente comprometerá a la otra persona y le hará adquirir más experiencia y tú no cometerás tantos errores por sobrecarga de trabajo. Además ¿Cuántas veces el personal de un escalafón inferior sabe mas que el jefe sobre lo que hay que hacer? Las mejores personas para solucionar problemas son los que están más cerca de ellos. Delega o acabarás haciendo tu el trabajo de tu personal. Serán ellos los que te vigilen para averiguar como progresa su trabajo. Te preguntarás. ¿Y entonces en que trabajo? Dedícate a pensar mas, planificar y motivar. Muchos trabajos que delegas puede que los hayas hecho tú antes, pero no es necesario que los domines para que lo haga otra persona. Y si lo hace mejor que tú, enhorabuena. Busca a quién gestione lo que incluso a ti te parece difícil. Y así te dedicarás a laestrategia. Pregúntate: Si mañana te pusieras enfermo, ¿Podrían hacerse los demás cargo de tus asuntos con eficacia? Si contestas que sí, vas por el buen camino. Delega también en tu vida personal Algunos creen que lo de delegar no va con ellos. Pero cuandopides a alguien que te acerque el periódico estás delegando o cuando dejas el coche a reparar estás delegando. Estas en un continuo proceso de delegación desde que te levantas hasta que te acuestas. Tu habilidad para delegar, determinará tus avances, tu productividad y por ende, tu sueldo. Así que procura hacerte un experto en motivar a los demás y concentrar tus energías en esos trabajos especializados tan bien pagados que te permitan elegir tu sueldo y horario. Hay un montón de gente que puedes subcontratar para producir (salario bajo), pero pocos para introducirlo con éxito en el mercado (salario alto). Hay varios cocineros, pero normalmente los mejores sueldos se lo llevan los relaciones públicas del restaurante. ¿Qué prefieres? Subcontrata también en tu vida privada todo lo que puedas. ¿O prefieres estar una tarde entera reparando los grifos? Recuerda que mientras hagas el trabajo de 5 Euros la hora, no podrás trabajar en el de 100 Euros a la hora. Subcontrata todo aquello que se cobre por menos de tu sueldo. Prueba a utilizar un servicio de recogida y entrega. Pueden ir a la tintorería, farmacia o supermercado por ti. Te ahorrarán un tiempo precioso en tareas que no te aportan nada y a menudo se alargan considerablemente. Cuando elijas presupuestos, el más caro suele ser el mejor. Para contratar a un cirujano que tuviera que intervenirte en una delicada operación, ¿ahorrarías costes? Es la base del Outsourcing. Las empresas tienden a subcontratar casi todo: servicios informáticos, administrativos, transportes… y que su personal se dedique solo al corazón del negocio. Que aumenten su know-how y sean vistos por los clientes como unos estupendos asesores sin cuyos consejos no podrían vivir. MasEficaz.com Los 2 pasos para delegar: Formación y Control 1. Formación Si nunca permites que tus empleados gestionen tareas interesantes,se aburrirán y estarán resentidos. Si los vigilas demasiado no tendrán iniciativa propia. Empieza asignando tareas fáciles para entrenarles, luego mejorarán independientemente de su inteligencia. Todo se acaba aprendiendo. Acabarán comprobando todo ellos mismo y corrigiendo las desviaciones. Compensará con mucho los días invertidos en la formación. Que vean que confías en ellos. Si ves a alguien como un incompetente, recibirás incompetencia. La gente es capaz de lo que se cree capaz. Ponte en el lugar de tu empleado. Supongamos que delegan un montón de trabajo en ti. Antes de empezar, preferirás saber que es exactamente lo que te piden y adonde quieren llegar. Forma a tu equipo para asumir responsabilidades. Esto te llevará un tiempo, pero lo ganarás con creces cuando realicen tareas que únicamente tendrás que supervisar. Aprende a fiarte. ¿Y si no dispones de personas de calidad, delegaras también? Por supuesto. Que aprendan. Empieza informando al más bajo nivel, que sepan para que trabajan y por otro lado diles exactamente que esperas de ellos. Que sepan que quieres soluciones, no problemas. Imagínate que eres el jefe de producción y decides comprar una nueva máquina. En vez de buscarlo tú todo, decides encargar un estudio de prestaciones a un comité de producción. Ellos eligen los ingenieros que se encargarán de buscar entre diferentes modelos. Harán el estudio y luego tú, con los datos en la mano, tomarás la decisión. Habrás ahorrado cientos de horas en hacer un trabajo que no te hubiera aportado nada. Para ello ten detectados con antelación a los más capaces y listos. Como si fueran unos consultores a los que pagas millones, (porque en realidad te ahorrarán millones). Cuando su valiosa opinión te deje las opciones a elegir, aparecerás tú en escena, con varias horas de tu tiempo ahorradas. No olvides a Peter Drucker y pregúntate siempre: ¿Qué puedo hacer yo que no pueda ser hecho por otros? Tu labor no consiste en reservar los billetes y tickets del viaje, sino comprobar que se han comprado y que los horarios concuerdan. Cuando delegues, explica lo que esperas las veces necesarias. Pero ten en cuenta una cosa: Nunca asumas que te han entendido hasta que sean capaces de describir lo que pides con sus propias palabras. Sino cada uno se hará su película y luego vendrán las lamentaciones. Elimina vaguedades. Si es preciso, pon por escrito lo que se quiere conseguir por parte de cada uno. Luego que te repitan lo que han entendido. Y pide que pregunten. Las preguntas tontas no existen. Lo único que existe son los fallos graves por no haberse atrevido a preguntar en su momento. 2. Control periódico Las normas bien claras: ¿Cuando finalizan los plazos? Son el cuello de botella a la hora de delegar. ¿Alguna vez has terminado algo pronto que no tenía una fecha límite? No, se pospone durante meses. La fecha límite, es el esqueleto de todo proyecto, la única manera de ensamblar las diferentes partes. Y serán revisadas continuamente, siempre aparecerán interferencias en forma de urgencias, baja por enfermedad, etc... Pueden cometer errores pero no por ello los solucionarás tú, si no, lo tomarán como una manera de escaparse del trabajo. Entrarán en el círculo vicioso de hacerlo mal para librarse una y otra vez. Para imprimir ritmo, negociarás esas fechas, dando sensación de urgencia. Dales campo para que utilicen su imaginación y creatividad, pero hazles saber desde el principio que harás un seguimiento y luego hazlo. Y si algo falla, se concreto, no busques que salió mal sino cual de los pasos no se siguió con precisión. Quizás fue una falta de seguimiento o se eligió a la persona equivocada. En cambio, si las cosas van bien, nunca esta de más una alabanza. Estas aumentarán el entusiasmo del equipo. La moral de la tropa bien alta. El jefe que alabe de manera inesperada a un empleado delante de los demás, mejorará su productividad hasta límites insospechados. ¿Y si no tienes gente a tu cargo? Ahora enfrentémonos a otro caso que los libros de management nunca tocan: A muchos les gustaría delegar pero no pueden. Disponen de un equipo limitado si es que disponen de alguien. La posibilidad de compañeros que huyan de cualquier trabajo adicional también es factible, así que ayúdate de la papelera. Elimina proyectos y estudios innecesarios (la mayoría). Comprueba los resultados al de una semana. Muchas de las cosas no necesitan ser hechas. Habla con tu jefe y dile: ¿De verdad crees que para preparar tal informe necesito todos estos datos? Nadie ha dicho nunca su opinión y no lo considero de importancia, podría en cambio hacer tal y tal…
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1. Piensa Los Líderes se diferencian del resto porque piensan. Cuando los demás vuelven a casa exhaustos tras su jornada, ellos encuentran hueco para estar solos, en silencio y sin interrupciones. Entonces piensan. Repasan su situación y empiezan a diseñar nuevas estrategias. Nunca les pillan con la guardia bajada. Analizan todos los datos disponibles y construyen una estrategia en la cual siempre saldrán ganando. Si quieres llegar lejos, piensa. Piensa durante 1 hora al día. Aparta por lo menos una hora al día para estar solo y en calma. No imaginas la fuerza que te dará. Nada te pillará de nuevas, al revés, serás tu el que te adelantes. La seguridad de tenerlo todo controlado, irradiará tu poder sobre los demás. 2. Enfráscate en labores solitarias en las que crezcas mentalmente Escribe ese libro en tus horas libres, cuando los demás todavía están durmiendo o demasiado cansados para hacer cualquier cosa. Trabaja duro un viernes tarde o un sábado por la mañana, cuando el resto este durmiendo. Sal a hacer deporte cuando este lloviendo y haga frío y los demás estén refugiados en sus casas. Te curtirá para los momentos duros. Cuando otros descansen tu avanzarás, ese es el camino del líder. 3. Lee buenos libros Sobre todo a los clásicos. Aunque sean una lectura árida. Se han mantenido a lo largo de los años por tener un gran mensaje. Por algo son clásicos. De ellos sacarás las inspiraciones en tus momentos de flaqueza. De ellos aprenderás como otros han superado las mayores adversidades y te ayudarán a llegar lejos, muy lejos. 4. Haz ejercicio Haz ejercicio regularmente. Te mantendrá en forma frente a las adversidades. Tu cuerpo cuida tu mente. Cuando los demás estén comiendo o descansando, tu puedes machacarte en el gimnasio o con cualquier deporte. Recuerda el camino del líder: mientras ellos duermen tú continuas. Tu disciplina espartana te permitirá hacer lo que otros no pueden. Te dejará a 10.000 metros de altura sobre los demás. Una buena forma física es imprescindible para estar mentalmente alerta. Si estás en forma, trabajarás mas duro, pensarás mejor y descansarás mejor aún. Y tu energía no dependerá del número de cafés que tomes. Cuando la jornada se alargue, tú estarás en muchas mejores condiciones que el resto. Y por supuesto: Deja de fumar si fumas. Un aspecto sano y sin sobrepeso, influye muchísimo en la imagen del triunfador. A mejor aspecto, mas querrán seguirte. En el trabajo: 5. Nadie diseñará tu carrera Aunque te vendan planes estupendos sobre promociones, carreras programadas y evaluaciones a fin de año para conocer tus progresos, ningún burócrata de recursos humanos te ayudará en tu carrera. Solo será responsabilidad tuya. Tu eres quien debe buscar como mejorar, como aprender y como escalar corporativamente. Nadie lo planificará por ti. Nadie. 6. Trabaja en proyectos visibles Son aquellos que generan nuevas ideas y propuestas. Y sobre todo: aquellos relacionados con las ventas. Para llegar arribal, uno de los caminos más rápidos es el de las ventas. Una persona con cocimiento del mercado siempre es valiosa. Y las ventas son una fuente inagotable de ideas de mejora. Hazte visible. Como pocos se ocupan de generar nuevas ideas, enseguida te harás visible con nuevas propuestas. 7. Di NO al NO No dejes que el NO que flota en el ambiente destruya tus ideas. En todas las corporaciones flota un aire de conservadurismo rancio que combate todas las mejoras. La mayoría está absorta en conservar su puesto y mísero sueldo, así que apoyará siempre el NO a cualquier propuesto. “No va a funcionar”. “Ya se intentó algo parecido”. Te lo encontrarás en todos los niveles. Di NO al NO, utiliza esa negatividad en tu favor. Serás el que destaque por sus propuestas en medio de la mediocridad. 8. Relaciónate con los clientes Aunque estés en una posición alta, recuerda que vives de tus clientes. Muchos lo olvidan cuando empiezan a escalar posiciones y acaban aislándose de la realidad. Tu máxima debe ser trabajar por su satisfacción. Los clientes pueden ser difíciles y en ocasiones arrogantes. Pero al mismo tiempo son tu mejor fuente para idear nuevos productos y descubrir errores. El cliente no solo hace reyes, es el rey. Cuando el cliente llama, diez personas se deberían lanzar a contestarle. 9. Elije siempre el puesto que más te pague Suena evidente, pero te sorprenderías a la cantidad de gente que engañan con puestos de “más futuro” o donde “van a aprender más”, pero que están peor retribuidos. Ante la duda, decídete por la promoción que mejor pague, por pequeña que sea la diferencia. Así siempre partirás de una mayor base salarial. En una gran empresa, siempre que tengan que decidir en una promoción por dos empleados, elijarán en un 80% al que mas gane, independiente de su talento o contribuciones. Es la manera que tienen las grandes compañías de justificar su sistema de retribución. 10. Llega antes y vete mas tarde Si llegas antes a tu puesto tendrás dos ventajas: una es que podrás trabajar en calma y sin interrupciones el tiempo que adelantes y rendirás 3 veces mas que en horas de oficina normales. La otra es la ventaja psicológica de mostrar tus dotes de sacrificio. Si además sales un poco mas tarde, tu imagen será perfecta. 11. NO a los informes Las organizaciones están absortas en un infierno burocrático de informes, formularios, reglas, y procedimientos. Solo sirven para una cosa: NADA. Si consigues rebajar el número de informes de los empleados y las trabas burocráticas, conseguirás a gente motivada y con más tiempo para la actividad fundamental: vender. Y tú ganarás un tiempo precioso sin leer reportes diarios mensuales y semanales. Imagina lo que supondría invertirlo en nuevas ideas y mejoras. Cuando te vengan mal dadas: 12. Si pierdes los nervios has perdido Nunca pierdas los nervios. Una cualidad que tienen los líderes, es que nunca pierden la compostura ente las adversidades. Cuando todos corren y lloran, ellos están en calma. La gente admira a los que tienen confianza en si mismos. Nada causa una mejor impresión, que mantener la calma en lo peores momentos. Tendrás reuniones conflictivas, relaciones mas conflictivas aún y problemas inimaginables, pero te servirán para mostrar al resto que no te afectan. Y te admirarán por ello. Si pierdes los nervios, has perdido. Punto. 13. Nunca escribas algo cuando estés enfadado Las palabras escritas son difíciles de borrar y jugarán en tu contra a largo plazo. Habrá algún momento en que serás cínico, negativo y tendrás ansias de venganza. El momento ideal para no mandar ningún email y no escribir ningún informe. Porque si lo haces, tus enemigos utilizarán algún día tus palabras escritas para ponerlas en tu contra. Y créeme, aquellos con los que hoy estas a malas, pueden ser tus valedores del futuro. 14. No esquives la bola de nieve rodante Cuanto antes la rompas, antes dejará de crecer. Un problema sin atajar puede acabar con tu carrera. ¿Te suena algún caso? Contabilidades dobles que acaban apareciendo en la prensa, problemas personales que no dejan de aumentar, un error que se intenta tapar pero que acaba en escándalo mayúsculo… Cuanto mas esperes, mayor se hará el problema. Míralo como una oportunidad de crecer y mejorar. Dale la vuelta. Identifica de donde viene el mal y cierra la grieta. Pide ayuda si hace falta. Pedir ayuda tiene una gran ventaja: que te ayudarán. Estrategias para tu día a día: 15. No puedes mezclarte con todos Lo siento, pero las cosas funcionan así. El líder de la manada no se va de juerga con sus subordinados. Solo le aportará confianzas innecesarias y que se conozcan sus puntos débiles. Si quieres ser el líder, no te mezcles con las bases. Busca una excusa educada y no acudas. 16. No hables mal de nadie Evita las intrigas palaciegas. Todas las empresas, familias y organizaciones las tienen. Huye de los cotilleos y habladurías o te envolverán en una espiral de la que nunca saldrás. Cuando te vengan con el último chisme, mira a otro lado y ponte a trabajar. 17. Un conseguidor siempre será bienvenido en el Club de los Poderosos Cada vez que te pidan algo desde arriba, di que si. Nunca digas que no. Y si puedes cúmplelo con creces. A tus superiores no les importa la dificultad, ni si tienes los medios necesarios. Pero se fijarán en ti si cumples todo lo que te piden. 18. Apréndete los nombres Conoce a tu gente y lo que hacen. Si puedes, retén detalles sobre su familia y trabajo. De vez en cuando habla con ellos y llámales por su nombre. Nadie se acuerda de los nombres, pero si tú lo haces notarán la diferencia. Acuérdate de sus cumpleaños, hijos y hobbys. No imaginas lo que podrás obtener de ellos si recuerdas todos sus detalles. ¿No te alegras tú, cuando te llaman por tu nombre y te comentan algo tuyo? 19. Ten a alguien que te diga la verdad, por dolorosa que sea Escuchar es doloroso, nos quita protagonismo y peor aún: nos pueden decir la verdad. Así que pasa por el aro y escucha a los que te rodean. Te dirán cosas que no te gustarán, pero te servirá para enderezar el rumbo. Escuchar no significa solo que dejes de hablar y afines el oído. Se trata de que te fijes en los detalles y en el lenguaje corporal de los que te rodean. 20. Trata con educación a los demás, por muy bajo que estén en el escalafón Di gracias y se puntual. Devuelve las llamadas y evita los gestos de prepotencia. Algún día necesitarás la ayuda de esa recepcionista o de ese trabajador oscuro. Recuerda que los que te encuentres en tu caída serán los mismos que te encuentres en tu ascenso. 21. Los líderes mediocres se rodean de mediocres …para que no les hagan sombra, por eso seguirán siendo siempre unos líderes mediocres. Rodéate de los mejores. No tengas miedo en contratar a los mejores, a gente que hace muchas cosas mejor tú. Son tu mejor inversión. Ellos te llevarán más lejos todavía. Los buenos líderes no son comunes. Si conoces a alguno, obsérvale. Tiene aura, es honrado (no necesita artimañas para imponerse), está tranquilo y te atraviesa con la mirada cuando habla contigo. Aprende de él.
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13 mar 2010

El llamado al Liderazgo Cristiano.

El liderazgo cristiano es algo muy peculiar porque al contrario del liderazgo secular, el liderazgo cristiano es un llamado de parte de Dios. Una selección. Dios nos llama, nos separa y nos impone una carga que demanda abnegación de parte de aquel que lo recibe y acepta. El llamado a la predicación y al liderazgo cristiano es recibido por una selección amorosa de nuestro Dios para que llevemos este mensaje. Tal parece que a veces se nos olvida que nosotros llevamos en las venas, en el corazón y encrustrada en el alma la tarea de comunicar con excelencia el mensaje de Dios. En otras palabras, nosotros, los que hemos sido escojidos por Dios somos la voz de Dios en la tierra y para nuestras iglesias. El mensaje del ministro/líder debe ser un mensaje motivador y entusiasta. debe ser un mensaje que equipa a la audiencia. Debe ser un mensaje acojedor e instructivo. Debe llevar una actitud positiva y debe demostrar el liderazgo de aquel que lo comunica. Nosotros somos comunicadores de este mensaje. Somos los ejemplos de aquellos que desean seguir el liderazgo de Jesucristo. Somos ministros (Servidores de la multigracia de Dios). Nuestra competencia es la televisión no cristiana, la radio no cristiana, las revistas, la filosofía y la tecnoloía cibernética. Aquella tecnología que no rinde sus servicios a los pies de Jesucristo. Por eso, como líderes cristianos y comunicadores del evangelio, debemos estar al tanto de nuestra competencia y estar dos o tres pasos en adelanto ante la misma. I. Una de las cosas que el líder cristiano debe procurar es el de mantenerse humilde. 1. El apostol Pablo con todos sus estudios se mantuvo humilde. Asi reconoció el valor del mensaje y no necesariamente del mensajero. Efesios 3:8-10 a) Mantuvo la humildad por medio del exaltamiento a Dios. b) Mantuvo la humildad reconociendo la autoridad de la palabra. c) Mantuvo la humildad reconociendo el tiempo. d) Mantuvo la humildad a traves del exaltamiento de la sabidura de Dios. e) Mantuvo la humildad reconociendo su posición en el reino. II. El lider cristiano debe tener disposición para llevar el mensaje de Dios como comunicador. Romanos 1:15 1. El apostol Pablo tenia una disposición para comunicar el mensaje. a) El sabia qu el tenia una responsabilidad. El sabia que era el y nadie mas podia hacer lo que Dios le habia encomendado a el para hacer. b) El lider cristiano debe saber que el es el que Dios llamó para llevar a cabo la misión que esta llevando. Tu eres el unico que lo puedes llevar a cabo. c) El lider cristiano debe saber que Dios lo llamó para hacer la tarea que el está haciendo. Debe cominicar el mensaje de la palabra y la visión con la disposición mas preaprada del mundo. d) El apostol sufria de una pasión y deseo profundo de comunicar el mensaje de Dios. III. El lider cristiano es un hombre/Mujer que reconoce la urgencia de llevar este gran mensaje. 1ra Corintios 9:16 1. El mundo en el cual vivimos, es un mundo cruel. No lleva prisioneros. Mata a los que se atreven a vivir en desenfreno. Nuestra audiencia tiene problemas sinceros. Nuestra audiencia tiene sed de un mensaje que venga verdaderamente del cielo. Por eso nosotros como lideres debemos saber, a) La necesidad del pueblo b) el problema del pueblo c) a estar dispuestos a morir por este mensaje si tivieramos que hacerlo. d) relacionar el mensaje a la necesidad y problematica del pueblo. El mundo en el cual vivimos nos quiere hacer ver que ya no hay necesidad para lideres cristianos. La competencia nos abruma de tal manera que muchos de los que han sido llamados se dan por vencidos. En una encuesta reciente se dice que de 10 ministros que entran al ministerio 8 de ellos se dan por vencidos durante su primer año de ministerio. El resto se danpor vencidos durante los primeros cinco años. Pero Dios tiene algo preparado para aquellos ue permanecemos en las filas de este dificil liderazgo. El renuevo se acerca. Un mesaje nuevo viene para tus labios. Dios esta derramando vino nuevo en odres nuevos. Dios te está enviando un palabra del cielo. Tus fuerzas estan regresando y hay un poder que te está llenando. Levantate y resplandece. Aunque te sientas solo todavia hay siete mil rodillas que no se han doblado ante Baal. Es tiempo de predicar. Es tiempo de ser lideres de Dios. Es tiempo de llenar nuestras cisternas de aceite y nuestras cantinas de agua. Reconoce quien te llamó y recuerda que nadie va a hacer tu parte. Dios te llamó a ti. Lo que estas haciendo, lo que quieres hacer para la gloria de Dios solamente tu lo puedes hacer. Tu eres el lider que Dios ha llamado. Levantate y camina. Largo camino te resta. Fuente: recursoadventista.org
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Tal vez una de las cosas que más persigue a los que sirven en distintos ministerios, es la legitimidad y credibilidad de su función. ¿Por qué yo y no él? ¿Qué hay de mejor en mi vida como para liderar este pueblo que el Señor compró con su sangre?… Había una vez un rey del pueblo de Díos que se llamaba Roboam. Este fue el hijo de Salomón que lo sucedió en el reinado y a quien se le dividió el reino en dos. Su padre, el rey Salomón, había resistido exitosamente las ínfulas de un guerrillero sedicioso, Jeroboam, quien había querido aprovecharse de la situación para alzarse con gran parte del pueblo. Volviendo a Roboam, vemos en él varias vivencias de alguien que ha vivido y trasuntado en medio del pueblo de Dios, para terminar también como muchos terminan dentro del pueblo de Dios. *ORDENACIÓN Al morir Salomón. Roboam es ordenado rey sucesor sobre las doce tribus. En Siquem se hizo la ceremonia y todos fueron allí a honrarlo. *GOBIERNO Evidentemente, era la persona de Salomón la que había mantenido unida a toda la nación. Muerto él, no costó mucho que las diez tribus del norte se encolumnaran nuevamente tras el revolucionario Jeroboam para peticionar alivios fiscales. Ante esta situación, el nuevo rey trató de seguir el consejo de su padre, de que en la multitud de consejeros está la sabiduría. Sin embargo, en lugar de buscar multitud de consejeros, buscó cantidad de opiniones, lo cual no es lo mismo. El resultado es que la percepción de sus amigos prevaleció sobre el parecer de la gente de años y perdió la pulseada; su reino se dividió. Los ancianos le habían dicho que si él se hacía siervo a ellos, ellos serían sus siervos para siempre (1 Re. 12.7). Aquí. este hijo del sabio rey desconoció otro proverbio de su padre: La blanda respuesta… (Pr. 15.1). *RESPUESTA La primera reacción de este hombre es enviar a los sediciosos su «hombre malo». Adoram, el jefe de los trabajos tozados, arremete contra los indómitos para mostrar la firmeza y dureza del liderazgo. El pueblo lo mató a pedradas. ¿Cuál fue el próximo paso de Roboam? Pues armar el ejército para recuperar las provincias perdidas. El contaba con el derecho; era el legítimo rey y su responsabilidad era la de gobernar bien y mantener unida y sujeta a la nación. Su sentido común y su rol le daban la razón. *LA GRACIA DE DIOS Aunque sus razonamientos no tuvieran reparos lógicos, él estaba viviendo a su propio parecer. Sin embargo, el mismo Señor tiene misericordia y le envía uno de sus hombres, poniendo una cuota de madurez en medio de las tensiones y corrillos que deben haber abundado en el palacio. Semaías, hombre de Dios, se acercaría para decirle que no subiera ni peleara con ellos, dado que Dios estaba detrás de todo eso (2Cr. 11.4). *APOYO IMPORTANTE La Biblia nos cuenta que de todas partes de Palestina comenzaron a llegar a Judá los Levitas. La religión era muy importante en la vida cotidiana y política dé la nación, y el recibir el apoyo de toda la clase clerical fue una confirmación valiosa para el ánimo de este flamante y sacudido gobierno. Y cuenta la Palabra que quienes habían resuelto en su corazón buscar a Jehová, fueron a Judá y apoyaron y fortalecieron a la autoridad en los primeros años. *SAGACIDAD Roboam había venido formando una familia grande. Entonces, tomó a sus hijos y los colocó en lugares clave por todo el territorio, con sus mujeres y sus siervos. De esta manera evitaría la competencia y a la ociosidad entre sus hijos, a la vez que dispondría de una fuerte lealtad en las diferentes regiones. *INDEPENDENCIA Una vez afirmado y fortalecido, el rey no reconoce más al Rey sobre él. Roboam, ahora bien afirmado, es aleja del Señor y todo el pueblo con él. *DISCIPLINA Es en esta situación en que el Señor vuelva a ejercer misericordia sobre el nieto de David y envía a Sisac, rey de los egipcios, quien avanza sobre Jerusalén, arrasando con todas las ciudades fortificadas a su paso. Además de el hecho disciplinario, Dios le envía al profeta que explícitamente habla al rey diciéndole que esto se debe a su pecado. Ante esto, el rey y su príncipes se humillaron delante del Señor y dijeron: Justo es el Señor. *PERDÓN El Señor ve el arrepentimiento y lo juzga sincero. Es por eso que detiene a Sisac y los guarda de la destrucción. Sin embargo, ve la necesidad de continuar la disciplina: para que aprendan… (2Cr. 12.8). Y las cosas mejoraron en Judá (12). *DILAPIDACIÓN No duraría mucho la renovación espiritual de este hombre: el epílogo del relato dice que Roboam hizo lo malo ante los ojos de Jehová, no andando en los caminos de David, su abuelo. ¿Cuáles son los elementos que vemos en la vida de este hombre? Sin duda que una vida tiene muchas cosas que aquí no ven la luz, pero sí vemos un líder del pueblo de Dios en medio de tensiones, rebeliones, consejos de sabios, opiniones de amigos, reacciones lógicas,) apelaciones a sus legitimidades, el amor y la misericordia de Dios, geopolíticas, su disciplina, etcétera para terminar con un epílogo propio de quienes, aun en medio del pueblo divino, no cultivaron un corazón íntegro para su Señor. Vivir un rol legítimamente conseguido no me nace espiritual, así como tampoco basta con la compañía de ancianos sabios ni el apoyo de los ancianos religiosos. Recibir Palabra especial de Dios a través de un profeta y experimentar la disciplina del Señor –aun respondiendo positivamente a ella- no alcanza para hacer un hombre de Dios. El abuelo de Roboam tenía una «conformidad de corazón» con Dios, y no una mera legitimidad por razonamientos humanos ni por apoyos externos. El principal apoyo era interno: su propio corazón fiel y leal a Dios. Ser un líder del pueblo de Dios puede reducirse a lógicas como las que sostenían y marcaban a Roboam. En cambio el ser un líder de Dios requiere de la conformidad de corazón para que el mismo Señor pueda acompañar desde los Cielos el trabajo de sus varones, atando y desatando por la obra del Espíritu Santo. Buscar la Palabra de Dios. Buscar a Dios en oración, confesar al Señor en público, honrar al Señor en nuestra intimidad, andar en santidad y diligencia y practicar la llenura del corazón con el Espíritu Santo son las cosas que darán forma diariamente a nuestro corazón para con Dios. En la medida en que conformemos nuestro corazón al de Nuestro Señor Jesucristo las legitimidades legales pasarán a un segundo plano, y la obra de Dios dispondrá de varones espirituales que batallan día tras día, tras las buenas cosas que Dios ya preparó para que anduviésemos en ellas. Apuntes Pastorales. Volumen VIII Número 3.
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Valore a la gente que lidera

Conforme el ministerio o la iglesia crecen sus líderes deben esforzarse más por ser accesibles y personales. Conforme las tareas se multiplican es fácil volverse menos enfocando en la gente y más en los proyectos. Pronto la gente empezará a formarse una imagen de nosotros muy parecida a la que alguna gente tiene de Dios en el Viejo Testamento – inaccesible, e impersonal. Escondida en el libro de Éxodo del Viejo Testamento hay una conmovedora ilustración que muestra una imagen muy diferente de Dios. Es una imagen de un Dios muy personal que asigna gran estima a las personas. En éste pasaje, Dios establece en los deberes regulares de los sacerdotes un recordatorio constante de que el ministerio es sobre y para la gente. Estos dos versos sirven como un ejemplo convincente de cómo Dios quiere que veamos a los que pastoreamos en el ministerio. “Y Aarón llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón cuando entre en el lugar santo, continuamente por memorial delante del Señor. Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, y estarán sobre el corazón de Aarón cuando entre a la presencia del Señor; y Aarón llevará continuamente el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante del Señor.” Exodo 28:29-30 (LBLA) Cada vez que Aaron desempeñaba sus deberes sacerdotales, se le recordaba que Dios tenía al pueblo de Israel en su corazón. Cada gema en las cuatro filas de piedras de su pectoral representaba una tribu diferente de Israel. Cada hombre, cada mujer, cada muchacho y cada muchacha estaban representados en esas piedras. No existía una sola persona de Israel que Dios no amara o tuviera cuidado de ella. Y Dios quería que Aaron que amará y cuidara del rebaño con autenticidad. Dios quería que la gente estuviera en el corazón de Aaron. En última instancia, el ministerio no es sobre proyectos o actividades, es sobre la gente. Esto parece dolorosamente obvio, y sin embargo, nosotros consistentemente perdemos perspectiva. Es posible que Aaron vistiera esas piedras sobre el pectoral pero que su propio corazón estuviera lejos de la gente. Es posible también que el desempeñara su deberes sacerdotales y fuera relacionalmente distante de la misma gente que fue llamado a servir. Lo mismos puede ser cierto de nosotros. ¿Qué haces para mantener a la gente al frente y al centro del ministerio? Escuche la emoción y pasión de Pablo por aquellos que lideraba. “Es justo que yo sienta esto acerca de todos vosotros, porque os llevo en el corazón, pues tanto en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.” Filipenses 1:7 (LBLA) “Os llevo en el corazón”. Deje que esas palabras penetren. ¿Podría el equipo que lidera decir que usted los lleva en su corazón? Cuando la vida y el ministerio se mueven muy rápido, una de las víctimas es la atención personal de aquellos que integran nuestro equipo. Inconscientemente nuestro patrón de pensamientos hacia la gente comienza a cambiar. Incluso la gente en nuestro equipo puede comenzar a verse a sí misma como herramientas que utilizamos para lograr nuestras metas ministeriales. Se pueden convertir en aquellos a través de los cuales ministramos en lugar de aquellos que nosotros ministramos. Un ministerio que honra a Cristo nunca se logra a costa de los que forman nuestro equipo. Hay algunos síntomas o indicadores de que usted necesita trabajar en ésta área. La gente podría sentirse desvalorada si usted está… * Relacionado superficialmente Si usted no está experimentando auténticamente comunidad bíblica y en lo personal no está disfrutando de relaciones vitales, su propio corazón se volverá duro hacia otros * Espiritualmente drenado Cuando su propia alma es saludable y rellena, su corazón será suave con los demás. Pero, cuando está vacía y no tiene nada que dar, la gente se volverá una molestia * Siempre de prisa ¿Camina rápido a cualquier lugar que va? Aun cuando usted haga un alto para habla con la gente, ¿sienten que usted tiene urgencia de dejarlos? La prisa es el archienemigo de la intimidad y una relación profunda. * Nunca conectado con su vida personal Cuándo fue la última vez que usted se sentó con alguien de su equipo y le preguntó “¿Realmente como te va?”, y entonces tomo tiempo para realmente escucharla. Intente preguntarle a alguien que usted lidera ahora como puede orar por ellos personalmente. * No orando por ellos Cuando Aaron iba delante del Señor, llevaba los nombres de la gente de la que era responsable. Es nuestro trabajo en el ministerio llevar los nombres de aquellos de los que somos responsables delante del Señor. Orar por ellos le ayudara a llevarlos en su corazón. Alguna vez se ha hecho la siguiente pregunta, “Si Jesús viniera físicamente a su iglesia o ministerio, ¿Qué cree usted que El querría ver? ¿Nuestros edificios, nuestro plan estratégico, nuestro reporte financiero, o la selección de cantos para el servicio de fin de semana Creo que la clave para responder esta pregunta está en I de Tesalonicenses 2 “Porque ¿quién es nuestra esperanza o gozo o corona de gloria? ¿No lo sois vosotros, en la presencia de nuestro Señor Jesús en su venida? Pues vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.” I Tesalonicenses 2: 19-20 (LBLA) ¿Qué podría querer Dios ver? Nuestra gente. Esa preciosa gente que El nos ha confiado
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