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14 mar 2010

La Biblia no habla explícitamente en cuanto a lo que ahora conocemos como “noviazgo”. Sin embargo, para el cristiano, debe ser una relación hacia el matrimonio. (Génesis 2:20-24). No es un juego o pasatiempo. El noviazgo es menos íntimo y comprometido que el matrimonio, pero mucho más que una amistad. Un noviazgo, aunque es una relación con mira al matrimonio, no tiene que terminar en una boda (en matrimonio). Pero sin embargo, el noviazgo es la relación que establecen un hombre y una mujer con el fin de desarrollar la estructura base para el matrimonio. El noviazgo cristiano debe ser entre dos cristianos A. No debemos tener enlaces fuertes con un no cristiano (2 Co. 6:14-7:1). B. Para andar juntos, deben tener las mismas metas (cristianas) (Amos 3:3). C. Andar con una persona inadecuada nos daña (Prov. 13:20). D. Es un engaño contraer noviazgo o matrimonio para convertir a la otra persona (1 Co.7:16). E. No por ser los dos cristianos automáticamente deben casarse (1 Ti. 5:1-2). El proceso de un noviazgo cristiano debe seguir la voluntad de Dios. A. Debemos buscar y esperar la voluntad de Dios, sabiendo que es buena, agradable y mejor que la nuestra (Rom. 12:1-2). B. Es muy importante estar buscando la voluntad de Dios para casarse “en el Señor” (1 Co. 7:39). C. No debemos enredarnos en un noviazgo si no es la voluntad de Dios (2 Ti. 2:3,4,1 Co. 7:7-9,17,27-28). D. Es esencial tener la mujer que Dios tiene para uno (Prov. 18:22, 19:14). E. El tiempo de comenzar un noviazgo debe quedar bajo la voluntad de Dios (Ecles. 3:1-8, CC. 2:7, 3:5, 8:4). F. Debemos concentrarnos en las cosas agradables a Dios- una relación que diminuya mi ministerio no es la voluntad de Dios (Col. 1:10, 3:1-2, Fil. 4:8, etc.) G. Los jóvenes no deben discipular a las jóvenes, sino dejar esto a las mujeres más maduras (Tito 2:1-6). H. Es algo muy serio y poderoso abrir el corazón a una persona del sexo opuesto. Debemos estar seguros de la voluntad de Dios antes de hacerlo (Gn. 34:3, Jue. 16:15-18, 19:3, 2 R. 11:4, Rut 2:13, Prov. 6:23-25, 7:25, Ecl. 7:26, Os. 2:14, CC 8:6, etc.). Nuestro trato con el sexo opuesto siempre debe ser santo y puro. A. La voluntad de Dios es que seamos santo y que evitemos la fornicación (1 Tes. 4:1-8, 1 Ti. 4:12, 5:22, 2 Ti. 2:22). B. El sexo, creado por Dios, es bueno (Gn. 1:31), pero sólo dentro del matrimonio (He. 13:4, Prov. 5:15-23). C. A las jóvenes cristianas hay que tratarlas como hermanas, con toda pureza (1 Ti. 5:2). D. Es importante tener casi nada de contacto físico con una persona del sexo opuesto (1 Co. 7:1). E. Es sano establecer relaciones sociales en grupo en vez de individualmente (He. 10:24-25). F. La Biblia enfatiza la importancia de la pureza (1 Ti. 4:12, Tito 1:15, 1 Jn. 3:3, etc.). G. Hay actitudes sexuales aparte de la fornicación que Dios condena (Job. 31:1, Mt. 5:27-28, Ro. 1:24-32, Gá. 5:19-21, 1 Tes. 4:3, etc.). H. Un poco de estímulo produce el deseo para hacer más (Ecl. 1:8, CC 2:6-7). Levantar expectativas en el sexo opuesto nunca es un juego: es algo serio. A. No debemos tomar nuestros patrones para el noviazgo del mundo, sino de Dios (Ro. 12:1-2, Col. 3:1-10, etc.). B. Lo que sembramos, cosechamos. No podemos burlarnos de Dios o de otro hermano sin sufrir las consecuencias (Gá. 6:7-8). C. Hay que cuidar de no lastimar a la otra persona. La mujer es más sensible. (1 P. 3:7). D. No se debe levantar temas del noviazgo o del matrimonio entre dos personas del sexo opuesto si no están pensando seriamente en hacerse novios (1 Ts. 4:6). E. Un dirigente tiene más responsabilidad de cuidarse en esto que los demás (1 Ti. 5:19-20, Stg. 3:1). Dios nos pide esperar con paciencia A. Si uno no tiene paciencia para esperar, no es amor (1 Co. 13:4,7) B. Es muy importante no apresurarse (Ecl. 11:9, 12:1). C. Un noviazgo no debe precipitarse (CC 2:7, 3:5, 8:4). Es mejor tener madurez antes de pensar en un noviazgo. A. Primero hay que tener disciplina en la vida cristiana (Prov. 25:28, Gá. 5:22-23, 1 Co. 9:24-27, 10:12-13). B. Uno debe tener ciertos tipos de madurez como preparación para el matrimonio: Madurez moral, económica, sexual, social, emocional y espiritual. (Gn. 2:24, Prov. 24:27, etc.). Un soltero debe saber de antemano que quiere en un cónyuge. A. Debe ser una “ayuda idónea” en la vida personal y el ministerio (Gn.2:18). B. Debe tener una buena relación con el Señor (Prov. 31:30, 2 Co. 6:14-18, etc.). C. Un cónyuge debe ser el mejor amigo del otro (CC 1:15, 2:2,10, Tito 2:4). D. Debe ser realmente la persona que quieres que ponga las pautas en tu hogar y que críe a tus hijos (1 Ti. 3:2-5, Tito 1:6, 2:4-5, Ef. 5:21-33, etc.). E. La apariencia externa es engañosa y no revela las cualidades más importantes (Pr. 6:25, 31:30, etc.). F. La persona debe ser de buena reputación (Fil. 2:15, 1 Tes. 3:13, 1 Ti. 3:2) Nuesto trato del sexo opuesto debe dar buen testimonio. A. Citas con otra persona deben dar un buen testimonio delante de Dios y delante los hombres (Hch. 24:16). B. No debemos hacerle tropezar a otra persona (Mt. 18:6-7, Rom. 14:13-21, 1 Co. 8:9, Ap. 2:14, etc.). C. No debemos ir a lugares o hacer cosas que dan mala apariencia (1 Tes. 5:22). D. No debemos estar en un lugar o hacer algo que puede ser una oportunidad para la carne (Rom. 13:14, Gá. 5:13). E. Debemos evitar lugares solas y oscuras (Juan 3:19). F. Debemos hacer las cosas a la luz de todos, y no en la oscuridad (Ef. 5:11-14). Fuente: Sacia tu sed.
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13 mar 2010

Noviazgo Cristiano

El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención humana. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra “noviazgo”, ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora. Las palabras “Novia” y “Novio” aparecen en el Antiguo Testamento para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra “amiga”, pero no es una “girlfriend” como se conoce ahora, sino que se refiere a la esposa. ¿De dónde viene el concepto de noviazgo como se usa en la actualidad? La idea del noviazgo en el mundo surge de la preocupación de “conocer bien” a la pareja antes de tomar la decisión de casarse. Dado que el matrimonio es “para siempre” y el divorcio “una calamidad”, surge entonces la necesidad de dar pasos “seguros” y establecer un periodo de “conocimiento mutuo” para evitar equivocarse en la elección del futuro cónyuge. Pero esto responde a una lógica puramente humana en donde se toma en cuenta únicamente los anhelos y las aspiraciones personales y generalmente no se toma en cuenta la voluntad de Dios. De hecho, esta misma lógica de “conocer bien a tu pareja”, llevada al extremo, es la justificación principal de la unión libre, ¿para qué arriesgarse a un matrimonio si se puede probar antes la unión libre y comprobar cómo funciona la relación? Pero definitivamente éste es un enfoque egoísta y egocéntrica de la relación hombre-mujer en donde se hace completamente a un lado a Dios. El “noviazgo cristiano”, si es que se le puede llamar de esa manera, tiene como propósito conocer la voluntad de Dios con respecto a la futura unión definitiva de la pareja. Más que buscar “conocer a profundidad a la otra persona” (lo cual, dicho sea de paso, nunca sucede ni siquiera después de muchos años de matrimonio), el novio cristiano y la novia cristiana deben estar atentos a la voz de Dios en todo momento durante su relación de pareja. Deben orar continuamente y buscar la voluntad de Dios y estar conscientes de que una relación de pareja que no toma en cuenta a Dios está destinada al fracaso. Cuando ambos caminan en la voluntad de Dios durante su noviazgo, no es necesario que se lleguen a “conocer completamente y a profundidad”, como en el noviazgo del mundo, sino que se camina en fe y esperanza hacia el matrimonio, con la confiaza de que Dios respaldará y bendecirá su relación. ¿Cómo conocer la voluntad de Dios en el “noviazgo cristiano”? De entrada hay que mencionar que un yugo desigual no es la voluntad de Dios. Esto es, si tu novia o novio no son cristianos te puedo asegurar que Dios no ve con agrado esa relación. Si quieres bendición en tu noviazgo y después en tu matrimonio busca tu pareja en el pueblo de Dios. Claro que tu novio o novia inconversos pueden ser evangelizados a través de tí, pero tendrás el problema de asegurarte de que esa conversión sea sincera y que no lo hace por el interés personal de mantener viva su relación. Abundan los casos en que el novio o la novia inconversos aceptan a Jesús como un “requisito” para unirse en matrimonio, pero una vez que obtuvieron el objetivo de casarse jamás vuelven a pisar la iglesia. De cualquier modo, aún cuando sea sincera su conversión, requerirás de mucha oración, ayuno y paciencia para que tu recién convertida pareja cambie paulatinamente sus costumbres y tradiciones heredadas del mundo, con el consecuente dolor que durante el proceso producirá en tí y seguramente también en el desarrollo emocional de tus hijos. De nuevo, si deseas plena bendición, busca que tu pareja sea cristiana. Otro aspecto importante para conocer la voluntad de Dios en el “noviazgo cristiano” es el grado de paz que tú sientes en la relación. Pregúntate ¿tengo paz con mi novia(o)? ¿tengo alguna preocupación respecto al futuro de mi relación? ¿Existe algo que me perturba especialmente en ciertos momentos de mi relación? Si no sientes paz en tu relación seguramente Dios te está diciendo que no es su voluntad que continue ese noviazgo. No hay paz en una pareja que tiene discusiones frecuentes, arrebatos emocionales, escenas de celos para “probar la relación”, o altibajos continuos. Si tu relación sufre de estos conflictos, en verdad te digo que es mejor estar solo(a) (Proverbios 21:19). Salomón le llama “amiga” y “compañera” a su amada esposa en el libro de Cantares, lo cual nos da una clave importante: los noviazgos con paz generalmente son aquellos cuyo primer acercamiento fue una relación de amistad y compañerismo. Si no hay amistad previa a la relación de noviazgo se corre el riesgo de tener una relación basada en un sentimiento de atracción superficial, basado puramente en el deseo físico o basado en fantasías que responden a necesidades o deficiencias (o hasta frustraciones)personales a un nivel meramente emocional. Las mujeres que descalifican a sus amigos como posibles novios están desperdiciando oportunidades valiosas de tener una relación de pareja armoniosa y, sobre todo, con paz. Aunque usted no lo crea, otro aspecto importante a considerar es la aprobación de los padres. Los padres han sido puestos por Dios como autoridad sobre los hijos mientras éstos no están casados, y son las personas más indicadas para dar una opinión al respecto. Los padres tienen experiencia en la vida y siempre buscarán lo mejor para sus hijos. La Biblia dice “¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?” (Mateo 7:9,10) Cuando la opinión de tus padres sea contraria a la tuya, seguramente el Enemigo te dirá al oido “no los oigas, ellos qué saben!”, ¡pero cuidado!, controla tu propio orgullo, no des cabida al diablo en tu mente, y no desprecies el consejo de tus padres (Proverbios 1:8); pon mucha atención a lo que ellos digan, pues allí hay dirección amorosa y respuestas sinceras a tus interrogantes sobre si es voluntad de Dios mantener tu noviazgo. ¿Hay bendición en tu relación de noviazgo? ¿Hay provisión material y espiritual? ¿Dan pasos hacia adelante como pareja en el camino de Dios, o van para atrás? ¿Hay un crecimiento espiritual en su andar juntos? ¿Su relación los lleva a obedecer más a Dios, a acercarse más a Él o hay presiones de una de las partes para desobedecerle y alejarse? Estos son buenos indicadores para saber la voluntad de Dios en tu noviazgo. Finalmente, el “noviazgo cristiano” mira el corazón de la otra persona, no los aspectos superficiales. Pregúntate qué es lo que te atrae de tu pareja: ¿su aspecto físico, su posición social o amistades, su estilo de vida, su ministerio, su fama, su dinero?, ciertamente éstas son cosas superficiales y temporales, que tarde o temprano se acabarán. Busca las cosas que perduran y que resisten el paso del tiempo, fíjate antes que nada que tu pareja ame a Dios con todas sus fuerzas y que honre a sus padres, pues su amor a Dios y a sus padres seguramente se reflejará en un amor sincero y fiel hacia tí. Tu también ama a Dios sobre todas las cosas, así Él bendecirá tu relación de noviazgo y ambos tendrán las prioridades correctas. Un apóstol decía frecuentemente: “No sacrifiques obediencia por comunión”, que aplicado al noviazgo sería: “no sacrifiques la obediencia a la Palabra de Dios por tener una mejor comunión con tu pareja”. Por ejemplo, si dejaras de ir a la iglesia porque tu novia quiere que pasen “más tiempo juntos”, entonces estarías sacrificando la obediencia por la comunión, y te aseguro que esa situación no traerá bendición a tu vida, ni salud a tu relación de pareja. Si amas a tu novia(o) más que a Dios, entonces ten por seguro que tarde o temprano perderás a la persona que tanto amas. Pero si ambos aman a Dios, entonces podrán caminar juntos, porque las prioridades serán las correctas en sus vidas y podrán tener una verdadera comunión de pareja. Observa antes que nada dónde está el corazón de tu pareja, pues te dará un buen indicio de la voluntad de Dios. Todos estos aspectos los podemos ver en la historia de Isaac y Rebeca (Génesis 24), aunque claro la Biblia nos muestra en ese relato un caso extremo, pero muy revelador. Ninguno de los dos se conocían antes de unirse, pero para ellos lo importante era la voluntad de Dios. Rebeca fue dócil y obedeció la voz del Señor, y accedió a dejar a su familia y el mundo que le rodeaba para ir con el mensajero de Abraham, quien antes de ver la belleza física de la muchacha tomó en cuenta su buen corazón, pues ella no solamente le dio de beber a él, sino a todos sus camellos sin que él se lo pidiera. Ambos eran de la misma parentela (del mismo pueblo de Dios) y ambas familias estuvieron de acuerdo en esa unión. Hubo bendición material y espiritual en todo tiempo. Cuando Isaac vio a Rebeca y la llevó a la tienda de su madre, dice la Biblia que “la amó”, esto es que se enamoró de ella. En estos tiempos parecería una locura: ¿Cómo fue que se enamoró de ella sin conocerla? Ah! Dios es sabio y conoce todas las cosas y puso amor en ellos. Así que no temas, Él nunca te dará una pareja que no ames, Él conoce tus preferencias y anhelos mejor que tú, Él siempre te dará lo mejor para tí y cubrirá, inclusive, todos los demás aspectos de atracción física y afinidad. Si buscas al Señor y su voluntad en tu relación de noviazgo, Él te mostrará el camino, solamente debes estar atento a su voz. Con todo esto no quiero decir que un “noviazgo cristiano” es aquel que carece de problemas, y que todo es perfecto y de color de rosa, mucho menos cuando se llega al matrimonio. Pero si los dos ponen en primer lugar a Dios y buscan su voluntad, ustedes mismos sabrán qué hacer con respecto a su noviazgo y tomarán la mejor decisión para sus vidas. Recuerda, tu decisión para casarte con tu novia(o) no debe depender de cuánto conoces a tu pareja, sino cuánto conoces de la voluntad de Dios sobre tu relación de noviazgo. Así podrás ir hacia el matrimonio con confianza, seguridad, sin incertidumbres ni temores, y podrás ver la bendición en tu hogar, en tus hijos y en todo lo que Dios te permita vivir en el futuro. Escrito por Zabdiel Torres. www.universocristiano.com
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